Tareas, tareas y más tareas. Hay días en los que se nos acumula el trabajo y no sabemos por dónde empezar, o peor aún, empezamos varias cosas al mismo tiempo y al final del día no hemos finalizado ninguna de ellas.
Para cumplir con nuestros objetivos en el plazo solicitado, es imprescindible contar con un buen método que nos ayude a gestionar nuestro tiempo de una forma eficaz.
El método GTD (Getting things Done) puede ser una buena solución para aquellas personas que deben realizar una gran cantidad de tareas diferentes diariamente.
Probablemente, algunos de vosotros ya lo conozcáis e incluso lo hayáis puesto en práctica en algún momento, pero para aquellos que no lo conozcan, daremos algunas pinceladas sobre los pasos a seguir.

El método GTD puede ayudarnos a organizar mejor nuestro tiempo
¿En qué consiste el método GTD?
Este no es un método de establecimiento de prioridades, es más bien un hábito que nos permitirá dejar de pensar continuamente en las tareas que tenemos que realizar, y poder así concentrarnos en lo que estamos realizando en ese momento para trabajar de una forma más eficaz.
El primer paso consiste en localizar todas aquellas tareas que tenemos que realizar y almacenarlas en algún sitio externo, permitiéndonos así dejar de pensar en ello constantemente y concentrarnos en la tarea actual.
Una vez hecho esto, tendremos que procesar la información y decidir si aquello que hemos registrado requiere de una acción o no. Las posibles acciones son: hacerlo en ese mismo momento si nos va a llevar menos de dos minutos, delegarlo a la persona adecuada cuando no es una tarea que nos corresponda, cuando la acción lleva más de dos minutos posponerla y añadirla a la lista de acciones siguientes.
Una vez procesada la información la organizaremos. Para ello crearemos varias listas según la importancia de las tareas a realizar: Acciones próximas, proyectos (tareas inconclusas que necesitan más de una acción para ser realizada), en espera (acciones que has delegado o que se necesita de una acción externa para poder continuar), quizá (cosas que queremos hacer pero en este momento no es posible).
Otro paso imprescindible es revisar las listas diariamente y cambiar de lugar aquellas que hayan sufrido alguna variación.
Por último, el paso más importante, HACER. Este es nuestro objetivo principal, realizar las tareas que correspondan en cada momento.
La rápida evolución de la tecnología nos ofrece diferentes aplicaciones, programas y aparatos que nos permiten poner en práctica el método GTD, ayudándonos a organizar las tareas, crear listas y recordatorios, y finalmente ayudándonos a mejorar nuestra gestión del tiempo.
¿Habéis utilizado este método para mejorar vuestra organización de tareas?, ¿Qué otros métodos conocéis?
Esperamos vuestros comentarios.


